18 de septiembre de 2008

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El Derecho de Repetición de las Compañías Aseguradoras





Resumen.- Este artículo realiza un breve repaso jurídico de la nueva reforma operada por la Ley 21/2007, en materia de Responsabilidad Civil y Seguro en la Circulación de Vehículos a Motor, en la que limita la acción de regreso de las compañías aseguradoras. Es oportuno y conveniente para comprender mejor el alcance de la reforma, no quedarse anclado en los aspectos legales de la misma. Para evitarlo, podéis leer el excelente artículo publicado en el Blog de Angel del Amo, titulado Derecho de repetición, en el que nos ofrece una visión sumamente objetiva y crítica de esta reforma, desde la óptica del principal perjudicado: el asegurador.

I.- La Cláusula de repetición del asegurador. Concepto y naturaleza jurídica.

La facultad de repetición que poseen las compañías de seguros es una acción mediante la cual se concede a éstas el derecho de reclamar al tomador del seguro la indemnización pagada, con ocasión de un siniestro culpable, con base y fundamento en una causa legal o contractual de exclusión de la cobertura.

Desde un punto de vista estrictamente jurídico, este derecho de regreso se configura como una obligación legal en beneficio del perjudicado por el siniestro, mediante el ejercicio de una acción directa contra el asegurador, sin que pueda oponer las causas de excepción basadas en las relaciones contractuales habidas entre el asegurador y el tomador o asegurado. Es una acción recuperatoria, independiente y autónoma, carente de apoyo contractual alguno, y que se concede al asegurador en los casos en que paga una indemnización por obligación ope legis, a pesar de la inexistencia de contrato. Esta situación produce un enriquecimiento injusto que tiende a equilibrarse mediante la concesión de la posibilidad de reclamar el importe de la misma al tomador del seguro o asegurado o al tercero responsable, en aquéllos supuestos en que existe una causa legal o contractual de exclusión de la cobertura.

En este sentido la STS de 30 de mayo de 2007 nos recuerda el origen y fundamento de este derecho de repetición que posee el asegurador, en estos términos:

“El origen del derecho de repetición del asegurador frente a su propio asegurado se encuentra precisamente en el derecho de repetición entre codeudores solidarios, en el ámbito del derecho de obligaciones (cuya reglamentación general se recoge en los arts. 1088-1253 CC) y, más concretamente, en una de las formas típicas de organización de la pluralidad de deudores: la deuda solidaria o solidaridad pasiva (art. 1137 CC) que conlleva que cada deudor tiene el deber de cumplir íntegramente la prestación objeto de la relación obligatoria si el acreedor se la reclama…”

II.- La configuración legal del derecho de repetición antes de la reforma de la Ley 21/2007.

a) La regulación legal

El Texto Refundido de la Ley de Responsabilidad Civil y Seguro en la Circulación de Vehículos a Motor (en lo sucesivo TRLRCSCVM), regula el derecho de repetición que asiste a las aseguradoras en su art. 10 en los siguientes términos:

Facultad de repetición.

El asegurador, una vez efectuado el pago de la indemnización, podrá repetir:

a. Contra el conductor, el propietario del vehículo causante y el asegurado, si el daño causado fuera debido a la conducta dolosa de cualquiera de ellos o a la conducción bajo la influencia de bebidas alcohólicas o de drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas.

b. Contra el tercero responsable de los daños.

c. Contra el tomador del seguro o asegurado, por las causas previstas en la Ley 50/1980, de 8 de octubre, de Contrato de Seguro, y en el propio contrato de seguro.

d. En cualquier otro supuesto en que también pudiera proceder tal repetición con arreglo a las leyes.

La acción de repetición del asegurador prescribe por el transcurso del plazo de un año, contado a partir de la fecha en que hizo el pago al perjudicado.”

En la misma línea se situaba el artículo 15 del Reglamento sobre la responsabilidad civil y seguro en la circulación de vehículos a motor, aprobado por el Real Decreto 7/2001, de 12 de enero, que ha sido derogado por el Reglamento del seguro obligatorio de responsabilidad civil en la circulación de vehículos a motor, aprobado por el Real Decreto 1507/2008, de 12 de septiembre.

Asimismo hay que tener en cuenta el art. 76 de la Ley 50/1980, de 8 de octubre, de Contrato de Seguro. que indica:

El perjudicado o sus herederos tendrán acción directa contra el asegurador para exigirle el cumplimiento de la obligación de indemnizar, sin perjuicio del derecho del asegurador a repetir contra el asegurado, en el caso de que sea debido a conducta dolosa de éste, el daño o perjuicio causado a tercero. La acción directa es inmune a las excepciones que puedan corresponder al asegurador contra el asegurado. El asegurador puede, no obstante, oponer la culpa exclusiva del perjudicado y las excepciones personales que tenga contra éste. A los efectos del ejercicio de la acción directa, el asegurado estará obligado a manifestar al tercero perjudicado o a sus herederos la existencia del contrato de seguro y su contenido.

b) Breve análisis de las causas de repetición

1.- Daños causados dolosamente.

La exclusión de los daños dolosos es común a todo ramo y modalidad de seguro y es una consecuencia de la licitud exigible a todo contrato. Asegurar los siniestros causados por dolo o mala fe sería contrario al orden público declara la STS de 14 de marzo de 1991. El asegurador dispone de un derecho de repetición “contra el conductor, el propietario del vehículo causante y el asegurado, si el daño causado fuere debido a la conducta dolosa de cualquiera de ellos” (art. 10.1.a TRLRCSCVM y art. 15.1 b) RRCSCVM). El art. 76 LCS, reconoce un derecho de repetición contra el asegurado en caso de daños causados dolosamente. Para un estudio más amplio del supuesto contemplado en este precepto podéis ver este excelente trabajo publicado en Indret, titulado Daños dolosos y seguro.

2.- Conducción bajo la influencia de bebidas alcohólicas o de drogas, tóxicos o estupefacientes.

Igualmente, el asegurador dispone de un derecho de repetición contra el conductor, el propietario del vehículo causante y el asegurado, si el daño causado fuere debido a la conducción bajo la influencia de bebidas alcohólicas o de drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas (arts. 10.1.a) TRLRCSVM y 15.1 RRCSCVM), una vez que haya sido satisfecha la indemnización.

3.- Contra el tercero responsable de los daños.

Continúa el art. 10.1.b) estableciendo, que una vez satisfecha la indemnización, el asegurador podrá repetir contra el tercero responsable de los daños”. Este apartado nos plantea como cuestión central, la determinación de qué debe entenderse por “tercero”, siendo prácticamente unánime la doctrina y la jurisprudencia a la hora de señalar que tercero será toda persona cuya responsabilidad no se halle amparada por el seguro obligatorio del vehículo causante de los daños. Así pues, el asegurador responderá del accidente causado por un tercero sólo en aquellos casos en que la intervención de este tercero no pueda ser calificada de fuerza mayor.

4.- Contra el tomador del seguro o asegurado por causas previstas en la ley 50/1980, de contrato de seguro y en el propio contrato de seguro.

Según la letra c) del art. 10 Ley, una vez efectuado el pago, el asegurador podrá repetir contra el tomador o el asegurado por causas previstas en la Ley 50/1980, de contrato de seguro y en el propio contrato de seguro”.

Este cuarto supuesto, se remite, por un lado a la Ley 50/1980, y por otro, deja abierta la posibilidad de que las pólizas contengan otras causas de exclusión de cobertura distintas de las recogidas anteriormente, cláusulas que quedan sometidas al régimen del art. 3 LCS … las condiciones generales, que en ningún caso podrán tener carácter lesivo para los asegurados, habrán de incluirse por el asegurador en la proposición de seguro si la hubiere y necesariamente en la póliza de contrato o en un documento complementario, que se suscribirá por el asegurado y al que se entregará copia del mismo. Las condiciones generales y particulares se redactarán de forma clara y precisa. Se destacarán de modo especial las cláusulas limitativas de los derechos de los asegurados, que deberán ser específicamente aceptadas por escrito…”

En términos similares se expresa el art. 15 RRCSCVM, si bien introduce como particularidad, el que no pueda considerarse como causa de exclusión, la no utilización por el conductor o asegurado de la declaración amistosa de accidente. Este matiz encuentra su fundamento en el carácter puramente formal que tiene el “deber” establecido en la ley de utilizar un ejemplar de esa declaración amistosa para la declaración de los siniestros a su aseguradora.

5.- En cualquier otro supuesto en que también pudiera proceder tal repetición con arreglo a las leyes.

Bajo el último apartado del art. 10, se incluye un supuesto excesivamente general, a juicio de algunos, en el que se ubican casos tales como, impago de la prima, siniestros ocurridos durante el período de cobertura provisional del SOA en virtud de la tramitación de una solicitud de seguro, siendo posteriormente rechazada la cobertura por el asegurador (art. 20 RRCSCVM), siniestros que se han producido en el plazo de un mes o en el de seis señalados por el art. 15.II LCS, supuestos de falsa declaración del riesgo por el tomador del seguro (art. 10 LCS), etc.

6.- Posibilidad de repetir contra el consorcio de compensación de seguros.

Cabe la posibilidad de repetir contra el Consorcio en los supuestos en que los daños cuyo resarcimiento se reclama, han sido causados por un vehículo que se encuentra en uno de los supuestos que provocan la intervención de dicho organismo.

III.- La actual regulación jurídica del derecho de repetición tras la reforma operada por la Ley 21/2007, de 11 de julio. por la que se modifica el texto refundido de la Ley sobre responsabilidad civil y seguro en la circulación de vehículos a motor, aprobado por el Real Decreto Legislativo 8/2004, de 29 de octubre, y el texto refundido de la Ley de ordenación y supervisión de los seguros privados, aprobado por el Real Decreto Legislativo 6/2004, de 29 de octubre.

a) Los objetivos de la reforma

La reciente modificación de la normativa sobre seguro de responsabilidad civil de automóviles obedece a la necesidad de verificar la transposición de la 2005/14/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 11 de mayo de 2005. Por medio de esta Quinta Directiva se modifican todas las anteriores, 72/166/CEE, 84/5/CEE, 88/357/CEE, 90/232/CEE y la 2000/26/CE, todas ellas relativas al seguro de responsabilidad civil derivada de la circulación de vehículos automóviles.

La ley 21/2007 de 11 de julio, modifica el Texto Refundido de la Ley sobre Responsabilidad Civil y Seguro en la Circulación de Vehículos a Motor (TRLRCSCVM), aprobada por el Real Decreto Legislativo 8/2004 de 29 de octubre y la LOSSP (aprobada por DRL 6/2004 de 29 de octubre). A consecuencia de esta modificación, se ha publicado en el BOE, hace escasos días, el nuevo Reglamento del seguro obligatorio de responsabilidad civil en la circulación de vehículos a motor, aprobado por el Real Decreto 1507/2008, de 12 de septiembre, cuyo contenido, con respecto al texto citado, es substancialmente más reducido y se limitar al desarrollo específico de algunas normas en su estricto aspecto reglamentario.

Mediante la reforma normativa introducida por la Ley 21/2007 de 11 de julio, un nuevo sistema de cobertura de responsabilidad civil se plasma en el derecho español. Por primera vez en el sistema español, se parte de una concepción integral de responsabilidad civil, es decir, sobre unos límites globales de máxima garantía, abandonándose el sistema de indemnización de límites por víctima y límites por daños materiales La determinación de la cuantificación del caso concreto es absolutamente independiente del límite de cobertura global. Se produce una alineación con los Estados miembros más evolucionados en coberturas indemnizatoria y se mantiene y remite al sistema de valoración de daños corporales (anexo de la Ley no modificado en la reforma) o a la tasación efectiva del daño material producido, para la valoración de cada supuesto en concreto.

La generalización del sistema de la Cuarta Directiva sobre la obligación del asegurador de dar una oferta o una respuesta motivada a la víctima de un accidente, los requisitos, plazos y procedimientos para su emisión y las consecuencias de la no verificación a través de un doble sistema de intereses moratorios y sanciones administrativas constituyen uno de los aspectos más significativos de ésta reforma legal.

Destacan las modificaciones en el concepto del estacionamiento habitual para resolver la cuestión a los solos efectos de la indemnización, en el caso de placas falsas y/o caducadas que causen accidentes en España y la precisión aclaratoria de que el estacionamiento habitual viene determinado por la placa del vehículo ya sea definitiva o provisional.

La adaptación de las nuevas funciones del Consorcio de Compensación de Seguros para cubrir los vehículos importados a España sin asegurar durante los 30 días siguientes a la aceptación de la importación por el comprador, la inclusión del robo de uso a cargo del CCS y la ampliación a la cobertura, con franquicia, de los daños materiales causados por vehículos no identificados, cuando coincidan con daños personales que precise asistencia hospitalaria al menos 7 días.

La nueva regulación del ejercicio judicial de la acción ejecutiva, mediante el establecimiento de las Diligencias en el proceso penal preparatorias de la ejecución y la vinculación a la formación del Título ejecutivo, auto de cuantía máxima, del contenido de la oferta o la respuesta motivada. La celebración de una comparecencia en defecto de oferta o respuesta motivada y el valor de transacción del posible acuerdo alcanzado ante el juez por las partes.

b) La modificación del artículo, apartado C del TRLRCSCV

El nuevo artículo 10, apartado C, según la redacción dada por la Ley 21/2007, de julio, incorpora la supresión de la facultad de repetición contra el tomador del seguro o asegurado por causas previstas en el contrato, distintas de la conducción sin permiso. La repetición contra el tomador del seguro o asegurado sólo podrá realizarse en los supuestos previstos en la Ley (TRLRCSCVM y LCS).

Así queda el citado precepto:

“Nueve. El apartado c) del artículo 10 queda redactado del siguiente modo:

«c) Contra el tomador del seguro o asegurado, por las causas previstas en la Ley 50/1980, de 8 de octubre, de Contrato de Seguro, y, conforme a lo previsto en el contrato, en el caso de conducción del vehículo por quien carezca del permiso de conducir.» ”

Hasta esta reforma, este apdo. c) del art. 10 del TRLRCSVM permitía al asegurador repetir contra el tomador del seguro o el asegurado por las causas previstas en la LCS y en el propio contrato. La Ley 21/2007 limita esta última referencia a los casos de carencia del permiso de conducir. Veamos con un poco más de detalle el alcance legal de esta modificación.

c) De las causas actuales que legitiman el derecho de repetición

La reforma amplia el derecho de repetición, contemplado por primera vez en este artículo, al caso de conducir sin permiso de conducción, en los términos previstos en el contrato. Por tanto, en consecuencia, el asegurador, una vez efectuado el pago de la indemnización a las víctimas o sus derecho-habientes, podrá repetir:

  • a) Contra el conductor, el propietario del vehículo causante y el asegurado, si el daño causado fuera debido a la conducta dolosa de cualquiera de ellos o a la conducción bajo la influencia de bebidas alcohólicas o de drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas.
  • b) Contra el tercero responsable de los daños.
  • c) Contra el tomador del seguro o asegurado por las causas previstas en la Ley 50/1980, e 8 de octubre, de contrato de seguro, y conforme a lo previsto en el contrato, en el caso de conducción del vehículo por quien carezca del permiso de conducir.
  • d) En cualquier otro supuesto en que también pudiera proceder tal repetición con arreglo a las leyes. La acción de repetición del asegurador prescribe por el transcurso del plazo de un año, contado a partir de la fecha en que hizo el pago al perjudicado.

d) Las limitaciones al derecho de repetición del asegurador en el seguro obligatorio de responsabilidad civil

Como hemos señalado anteriormente, hasta la reforma operada por la Ley 21/2007, de 11 de julio, el apdo. c) del art. 10 LRCSVM permitía al asegurador repetir contra el tomador del seguro o el asegurado por las causas previstas en la LCS y en el propio contrato. La citada ley limita esta última referencia a los casos de carencia del permiso de conducir.

Pues bien, el Proyecto de Ley preveía la total supresión del inciso subrayado (“y en el propio contrato”), justificándose la medida en la necesidad de que la legislación garantice “un contenido mínimo del contrato de seguro obligatorio, que queda excluido de la libertad de pactos, al tiempo que se refuerza la protección del asegurado” y “con el objetivo de reforzar el carácter de protección patrimonial para el tomador o asegurado” (Exposición de Motivos del Proyecto de Ley, apdo. III, párrafo 2º).

En realidad, la supresión obedece al deseo de acabar con las prácticas de ciertas compañías de seguros, que incorporan en las pólizas de SOA, cláusulas de exclusión de cobertura, que se consideran abusivas, como, por ejemplo, los siniestros ocurridos desde las 00,00 horas a las 6,00 horas, ocasionados por vehículos conducidos por conductores noveles, por los casos de conducción del vehículo por conductor que no figure como habitual en la póliza, incluso aunque la conducción tenga un carácter excepcional. Naturalmente, tales causas de exclusión no eran oponibles a los terceros perjudicados, pero funcionaban como causas de repetición.

Aunque en este punto la reforma obedezca al loable propósito de erradicar este tipo de prácticas, lo cierto es que se trata de una previsión que, tal como figuraba en el proyecto, carecía de contenido, puesto que la única referencia de la LCS al derecho de repetición del asegurador de RC contra el asegurado lo es por los casos en los que el daño se deba a una conducta dolosa de este último, de conformidad con lo dispuesto en el art. 76, arriba trascrito.

Además, la redacción proyectada no tenía en cuenta que el artículo 6 del propio TRLRCSCVM, contempla diversas circunstancias que el asegurador no puede oponer al tercero, y que no se contemplan en el artículo 10 como causas de repetición, pero que sí han de considerarse como casos en los que el asegurador puede repetir contra ciertas personas. Tal sucede con la conducción careciendo del permiso de conducir, o con permiso caducado o suspenso, por ejemplo, por pérdida de todos los puntos, o la circulación del vehículo habiendo incumplido su propietario las obligaciones legales de orden técnico relativas al estado de seguridad del vehículo.

Por lo tanto, eran correctas las enmiendas presentadas por los grupos parlamentaros popular, CA y CIU, (enmiendas 4,8 y 28) en las que se proponía la siguiente redacción del apartado C del artículo 10:

“10.C. Contra el tomador del seguro o asegurado por causas previstas en la ley 50/1980, de 8 de octubre, de contrato de seguros y por las exclusiones contractuales establecidas en el artículo 6 de esta ley”

La redacción definitiva ha recogido parcialmente el contenido de esta redacción, en cuanto que menciona expresamente la repetición “conforme a lo previsto en el contrato”, pero la limita a los casos de conducción del vehículo por quien carezca de permiso de conducir, circunstancias que, por lo demás, debe constar expresamente en la póliza. En consecuencia, el asegurador no puede repetir contra el tomador o asegurado cuando el vehículo circule habiendo incumplido su propietario las obligaciones legales de orden técnico relativas a su estado de seguridad, ni en general, por causa alguna que no sean las taxativamente expresadas en el artículo 10 de la LRCSCVM. De este modo, por ejemplo, la nueva redacción impediría al asegurador la posibilidad de repetir contra el tomador del seguro o el asegurado en los casos de impago de primas, no obstante, lo cual aquel hubiera sido obligado al pago de la indemnización a terceros en virtud de una sentencia judicial.

IV.- Valoración crítica de la reforma

Si se quiere impedir la presencia de este tipo de cláusulas en los contratos de SOA, la vía adecuada es la de su declaración de abusivas, y, en consecuencia, en su absoluta nulidad (excepto, tal vez, en los casos de grandes riesgos), pero no la imposibilidad de prever otras causas que no sean las expresamente señaladas por la ley.

Conviene destacar el hecho que dificultar la acción de regreso de las compañías aseguradoras puede conllevar consecuencias negativas para todo el conjunto de asegurados pues no debemos olvidar que el ejercicio de la acción de repetición permite disminuir el coste de las primas del seguro.

Además que esta reforma, a pesar de su loable intento de proteger a las víctimas y al asegurado, está penalizando a las compañías de seguro, favoreciendo, permitiendo o alentando una serie de conductas manifiestamente antijurídicas que pueden llegar a calificarse como abusivas o fraudulentas. Piénsese en los jóvenes conductores o en cualquier otro elemento que pueda afectar o variar las condiciones de tarifación.

En todo caso, en el Blog sobre seguros de nuestro compañero Angel del Amo disponéis del excelente artículo publicado bajo el título Derecho de repetición que, desde el punto de vista, estrictamente, del asegurador, ofrece un visión mucho más crítica y práctica de esta reforma y cuya lectura recomiendo encarecidamente, para obtener una visión más global y conjunta de esta reforma, en mi opinión, poco acertada.

7 comentarios:

  1. Completísimo! No se puede añadir nada más.

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  2. Buen artículo. Simplemente decir que hay una errata en la ley modificadora, que es la 21/2007, no la 11/2007.

    Un saludo,

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  3. Gracias por los comentarios y a Javier por advertirme de la errata que ya he procedido a corregir. Saludos.

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  4. hola,puede una comunidad de propietarios acogerse a la asistencia juridica de la poliza para ejercer sus derechos de perjudicados.gracias

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  5. Hola. La situación más normal en materia de seguros de fincas es que la Comunidad de Propietarios tenga contratada una póliza denominada multiriesgo, que garantiza asistencia telefónica, un servicio de reparación permanente y las coberturas normales contra riesgo de incendios, robos, explosión, daños por inundaciones de agua, etc... En ella también suele incluirse la cobertura por responsabilidad civil y defensa jurídica. Mediante la primera el asegurador cubre el importe a que asciendan las indemnizaciones que tenga que soportar el asegurado y mediante la segunda el asegurador cubre los gastos ocasionados al asegurado por su intervención en un procedimiento judicial, administrativo o judicial. Entre ellas, es relativamente frecuente contratar un seguro de asistencia jurídica.
    El contenido exacto de la cobertura por asistencia jurídica debe venir fijada en la propia póliza. Por tanto, lo aconsejable es que leas las condiciones de la póliza o te pongas en contracto con la compañía para exponerle el caso. Un saludo.

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  6. puede una comunidad de propietarios reclamar la indemnizacion de los daños y perjuicios por importe de 4333 € que debe abonar a un comunero a quien se causaron daños por humedad e inundación a su compañia de seguros, acordada la por sentencia judicial

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  7. Hola.
    Planteo esta pregunta en el año 2012. Me gaustaría saber si existe algún impedimento legal para que un joven de 19 años con el carnet de conducir recien sacado pueda conducir ocasionalmente el coche de un familiar (o de un amigo) que esté asegurado solamente a terceros. Las compañias aseguradoras consultadas mantienen que es obligatorio incluirlo en el seguro como conductor ocasional pero de la lectura de los textos legales y del contenido de este artículo deduzco que no.
    Muchas gracias.

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