7 de septiembre de 2008

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La responsabilidad Aquiliana.- Supuestos legales.





I.- Introducción.- La acción u omisión. El daño. La relación de causalidad.

a) La acción u omisión

La responsabilidad significa la sujeción de una persona que vulnera un deber de conducta impuesto en interés de otro sujeto, a la obligación de reparar el daño producido, por lo que al au­tor del daño responde de él.

Ahora bien, se trata de delimitar de dónde procede esa responsabilidad, que conlleva el de­ber de indemnizar.

  • Responsabilidad contractual: se da cuando entre dos personas existe una relación ante­rior, y supone la transgesión de un deber impuesto por esa relación.
  • Responsabilidad extracontractual: aquiliana, derecho de daños: responde a la idea de alterum non laedere, es decir, a la abstención de un comportamiento lesivo para los de­más, no hay un relación anterior.

El 1902 del Código Civil establece que:

“El que por acción u omisión causa daño a otro, interviniendo culpa o negligencia, está obligado a reparar el daño causado”

El precepto requiere que intervenga "culpa o negligencia". Es el criterio básico de imputación legal. Pero este principio ha sufrido la evolución de la Jurisprudencia y de las nue­vas doctrinas. Se ha considerado que hay actividades que conllevan un riesgo superior, pero que a la vez producen un beneficio, y que son beneficiosas para la sociedad en su conjunto.

  • Responsabilidad por riesgo: es la teoría de la no culpa, responsabilidad objetiva para aquellos comportamientos que lleven un plus de riesgo, que están fuera del 1902 y están recogidas e leyes especiales (actividades como la caza…).
  • Responsabilidad empresarial: la actividad empresarial causa un volumen de daños im­por­tante, además reporta un beneficio importante al empresario, por lo que es la em­presa, cono­cedora de su actividad y riesgo la que responde de su actividad. En este tema entran de ma­nera importante los seguros.

El Tribunal Supremo en toda esta materia, lo que hace es una inversión de la carga de la prueba, ya no tiene que probar el perjudicado que hubo negligencia, sino que el demandado tiene que probar que actuó con la diligencia debida. Lo que se establece es una presunción de culpa con una interpretación rigurosa del artículo 1104, pre­sunción iuris tantum, que corresponde romper al demandado, pero esta diligencia no es la simple sino es cualificada por el tipo de actividad que desarrolla.

b) El daño

No hay responsabilidad sin daño. Es el elemento objetivo. Se puede hablar de perjuicio tam­bién, daños y perjuicios son lo mismo. Es difícil dar un concepto unitario porque abarca muchos tipos. El Código Civil no dice nada, sino que exista y lo haya causado el agente.

Hay alguna clasificación, la más conocida:

  • Patrimoniales: tienen entidad económica, menoscabo del patrimonio de la víctima. In­cluye normalmente el desembolso efectivo (daño emergente) y lo que se deja de ganar (lucro ce­sante).
  • Extrapatrimoniales: morales, son de difícil valoración en dinero, son supuesto como que se infrinjan creencias, sentimientos…. Hay una evolución de la Jurisprudencia a admitir este su­puesto, ya que si se roba un reloj a una persona que no vale mucho pero si era de su abuelo… Como consecuencia de un daño moral surge el patrimonial. En la Jurisprudencia hay tres etapas:

1ª etapa: no se admiten.

2ª etapa: se admiten si tienen repercusión patrimonial.

3ª etapa: se admite la indemnización patrimonial.

El problema de los daños morales es la imposibilidad de valorar en dinero entidades ideales, lo que sí es cierto es que estos daños dan lugar a inseguridad jurídica, es decir, que se valora de forma diferente supuestos similares, lo que existe también en el lucro cesante.

El Tribunal Supremo no da ninguna solución al respecto, y dice que a la hora de con­ceder indemnizaciones hay que estar a las circunstancias de cada caso. Un problema que suele haber en derecho español es que en las sentencias no se dice en concepto de qué se da una indemnización, lo que si se hiciera habría una Jurisprudencia al respecto que facilitaría las cosas.

c) La relación de causalidad

El acto del obligado a indemnizar debe ser la causa del resultado dañoso. Debe haber una relación causa efecto. Esto a veces es sencillo, pero otras es bastante complicado (caso del niño que se le cae la puerta de una tienda le rompe el hueso de una pierna y muere por paro cardiaco).

La doctrina ha dado varias teorías al respecto:

  • Equivalencia de condiciones: basta un acto culpable para imputar, pero esto lleva hasta el infinito la imputación.
  • Causalidad adecuada: la causa a la que se debe el resultado, y hay que buscar la causa ade­cuada.

La Jurisprudencia del Tribunal Supremo, sala 1ª, no ha aplicado un criterio unificado siem­pre, se inclina más por la segunda pero dice que siempre se atenderá al caso concreto.

II.- Concepto y fundamento de la responsabilidad por hecho ajeno

El 1903 del Código Civil establece que la obligación de responder es exigible no sólo a los actos y omisiones propios sino también por las de aquellas personas que debamos responder. El fundamento de esta responsabilidad en el Código Civil es una falta propia de quien responde. Esta cesará cuando esas personas obligadas a responder demuestren que actuaron con la diligencia debida de un pater familias, para evitar el daño. Se establece una inversión de la carga de la prueba.

Señala el artículo 1903 del CC que:

“La obligación que impone el artículo anterior es exigible, no sólo por los actos u omisiones propios, sino por los de aquellas personas de quienes se debe responder. Los padres son responsables de los daños causados por los hijos que se encuentren bajo su guarda.

    Los tutores lo son de los perjuicios causados por los menores o incapacitados que están bajo su autoridad y habitan en su compañía.

    Lo son igualmente los dueños o directores de un establecimiento o empresa respecto de los perjuicios causados por sus dependientes en el servicio de los ramos en que los tuvieran empleados, o con ocasión de sus funciones. Las personas o entidades que sean titulares de un centro docente de enseñanza no superior responderán por los daños y perjuicios que causen sus alumnos menores de edad durante los períodos de tiempo en que los mismos se hallen bajo el control o vigilancia del profesorado del centro, desarrollando actividades escolares o extraescolares y complementarias. La responsabilidad de que trata este artículo cesará cuando las personas en él mencionadas prueben que emplearon toda la diligencia de un buen padre de familia para prevenir el daño.”

1.- Responsabilidad de los padres por sus hijos menores: el 1903.2 dice que los padres son responsables de los daños producidos por los hijos bajo su guarda. Guarda significa que están bajo su patria potestad, en los casos de divorcio bajo la guarda del padre en quien haya quedado el hijo, la razón es que el padre que no viva con su hijo no puede guardarlo.

El fundamento de esta responsabilidad es una culpa de los mismos (in vigilando o in edu­cando), que se presume iuris tantum, pero esta concepción está en crisis, ya que el padre no puede vigilar al hijo en todo momento. Si los padres son insolventes o prueban que no ha existido falta por su parte, se impone por analogía el Código Penal que exime de res­ponsabilidad al menor de 16 años, y será el patrimonio del menor el que responderá, que son normas de responsabilidad civil derivada de un ilícito, no analogía del Código Penal que no se puede hacer.

2.- Responsabilidad del tutor: es la misma línea que los padres, artículo 1903.3, serán los sometidos a la tutela del tutor. Al igual que con los padres se le exime si es insolvente o actúo sin falta.

3.- Responsabilidad civil de los empresarios: El art. 1904 dice que son igualmente responsa­bles lo directores o dueños de un establecimiento o empresa de los daños causados por sus empleados en el ejercicio de sus funciones. Requiere una relación jerárquica o de depen­dencia. La Jurisprudencia la fundamenta en su culpa in vigilando o in eligendo, ya que permite también demostrar que hicieron lo posible para evitar el daño, pero la Jurispru­dencia también exige una vigorosa prueba de la diligencia empleada. Además, tiene que de­mostrar que no incurrió en culpa.

Se ve así una doble vertiente de la responsabilidad:

  • Del dependiente que demuestra que no incurrió en culpa.
  • Responsabilidad in eligendo o vigilando.

El empresario que paga por daño causado por sus empleados está facultado a repetir con­tra estos dice el artículo 1904. El plazo de prescripción de la acción es de 15 años.

“El que paga el daño causado por sus dependientes puede repetir de éstos lo que hubiese satisfecho. Cuando se trate de centros docentes de enseñanza no superior, sus titulares podrán exigir de los profesores las cantidades satisfechas, si hubiesen incurrido en dolo o culpa grave en el ejercicio de sus funciones que fuesen causa del daño.”. Artículo 1904 del CC.

4.- Responsabilidad de los educadores: El 1903, párrafo quinto del Código Civil establece la responsabilidad de los educa­dores en enseñanza no superior por los daños que causen menores de edad… se entiende que los padres confían a un centro la vigilancia de os hijos y su educación. El centro puede pedir la repetición de las cantidades satisfechas si hubiesen incurrido en dolo o culpa grave los profesores. Se les permite a los titulares probar que actuaron con la dili­gencia debida, pero nunca se exonerará si es culpa grave o dolo al centro porque es fallo in eligendo.

“Las personas o entidades que sean titulares de un centro docente de enseñanza no superior responderán por los daños y perjuicios que causen sus alumnos menores de edad durante los períodos de tiempo en que los mismos se hallen bajo el control o vigilancia del profesorado del centro, desarrollando actividades escolares o extraescolares y complementarias.” Artículo 1903.5 del CC.

III.- Responsabilidad por los daños causados por animales y cosas y ruina de los edificios.

1.- Los daños causados por animales: el art. 1905 dice que el poseedor de un animal o que se sirve de él, es responsable de los perjuicios que cause. Sólo cesa si es por fuerza mayor o culpa del que sufre el daño. La Jurisprudencia declara que este artículo enuncia una responsa­bilidad objetiva.

“El poseedor de un animal, o el que se sirve de él, es responsable de los perjuicios que causare, aunque se le escape o extravíe. Sólo cesará esta responsabilidad en el caso de que el daño proviniera de fuerza mayor o de culpa de que lo hubiese sufrido.” Artículo 1905 del CC.

2.- Daños causados por la caza: el art. 1906 dice “el propietario de una heredad de caza res­ponderá del daño causado por está a las fincas vecinas, cuando no haya hecho lo ne­cesa­rio para a evitar su multiplicación o haya dificultado a los dueños de dichas fincas a per­seguirlas”. Se trata de una responsabilidad por culpa del propietario. En la actualidad existe la LEY 1/1.970, DE 4 DE Abril, DE CAZA (B.O.E. núm. 82, de 6 de Abril) y el Decreto 506/1971, que aprueba el Reglamento Ley caza que establece dos responsabilidades.

  •  Principal: al titular del aprovechamiento cinegético cuando no es propietario del coto.
  •  Subsidiariedad: al propietario del coto si el titular del aprovechamiento es otro dis­tinto.

En los casos en los que no resulte posible saber la procedencia de la caza se exigirá respecto a uno determinado de los varios terrenos acotados que colinden con la finca, de forma solidaria a todos los titulares de aprovechamiento cinegéticos colindantes o sub­sidiariamente a sus propietarios.

Si el establecimiento es de caza libre, es decir, común, dice la ley de caza que se estará lo que diga el Código Civil. Estos suelen estar controlados por el Ministerio de Agricultura o por sociedades de cazadores, estos serán los responsables en cada caso.

3.- Responsabilidad por ruina de los edificios: La ruina es regulada en dos momentos:

  • Amenaza derecho ruina: 389 Código Civil: el propietario estará obligado a su demo­li­ción a ejecutar obras para evitar su caída.
  • Ruina ya producida: arts. 1907 y 1909 Código Civil, el propietario es responsable de los daños si es por falta de reparaciones necesarias. Y el art. 1909 dice que si es por de­fecto de construcción podrá repetir contra el arquitecto o constructor. El art. 1909 es un artículo complementario del art. 1591, en el que se regula la responsabilidad frente al comitente de la obra, y el plazo es de 10 años, En este caso el art. 1909 juega como norma complementaria, de responsabilidad extracontractual y la causa será para cada profesional vicio de construcción o vicio de suelo o dirección. El art. 1591 condiciona la responsabilidad si la ruina tuviera lugar dentro de los diez años tras la entrega. El art. 1909 concede acción al tercero perjudicado si se produce dentro del tiempo legal Trae un problema de interpretación, ya que en materia extracontractual el plazo de pres­cripción es de un año, y por eso creemos que la remisión es al plazo de 10 años. Que­daría así. Si un tercero es perjudicado tiene acción, no el comitente a los que de él ad­quieran:

Dentro del plazo legal: 10 años, puede ir contra el constructor y arquitecto.

Fuera del plazo. Contra el propietario.

Hay que tener en cuenta la normativa publicada en el año 2000 por la Ley de Ordenación de la Edificación (Ley 38/1999), respecto a la reclamación por daños en la construcción, que para viviendas con licencia de edificación a partir del mes de mayo del año 2000 establece que:

  • Durante 10 años. Se reconocen los daños materiales causados en el edificio por vicios o defectos que afecten a la cimentación, los soportes, las vigas, los forjados, los muros de carga u otros elementos estructurales y que comprometen directamente la resistencia mecánica o la estabilidad del edificio.
  • Durante 3 años. Los daños materiales causados en el edificio por vicios o defectos de los elementos constructivos o de las instalaciones que ocasionen el incumplimiento de los requisitos de habitabilidad exigidos por la ley.
  • Durante 1 año. Responde el constructor por los daños materiales por vicios o defectos de ejecución que afecten a elementos de terminación o acabado de las obras.

Puede ser interesante, a este respecto, la lectura del artículo publicado en este blog: Defectos en la construcción, para más detalles.

4.- Responsabilidad por actividades industriales peligrosas o de carácter nocivo: La mayor parte de los supuestos que el CC recoge son explosiones de máquinas o sustancias gaseosas. La responsabilidad según el Código Civil atañe al propietario. Los supuestos que el Có­digo Civil enumera en el art. 1908 son:

  • Explosión de máquinas que no hubiesen sido cuidadas con la debida diligencia y la inflamación de sustancias explosivas que no estuvieran en un lugar seguro y ade­cuado por culpa.
  • Humos excesivos que perjudiquen a las personas. Objetiva
  • Caída de árboles en sitios de tránsito, cuando no sea por fuerza mayor. Objetiva.
  • Emanaciones de cloacas o depósitos de materias infectantes construidos sin precau­ciones. Es también subjetiva.

Por otra parte el art. 590 establece una serie de limitaciones al dominio que restringen la libre construcción. Los supuestos no contemplados en el art. 1908 pero de similitud, se rigen por él no por el 1902 Código Civil.

“Nadie podrá construir cerca de una pared ajena o medianera pozos, cloacas, acueductos, hornos, fraguas, chimeneas, establos, depósitos de materias corrosivas, artefactos que se muevan por el vapor, o fábricas que por sí mismas o por sus productos sean peligrosas o nocivas, sin guardar las distancias prescritas por los reglamentos y usos del lugar, y sin ejecutar las obras de resguardo necesarias, con sujeción, en el modo, a las condiciones que los mismos reglamentos prescriban. A falta de reglamento se tomarán las precauciones que se juzguen necesarias, previo dictamen pericial, a fin de evitar todo daño a las heredades o edificios vecinos.” Artículo 590 del CC.

5.- Responsabilidad del cabeza de familia: Dice el artículo 1910 que el cabeza de familia que habita una casa o parte derecho ella es responsable de los daños causados por las cosas que se arrojen o cayeren de la misma, basta con habitar, no se necesita ser propietario. Es una responsabilidad objetiva.

2 comentarios:

  1. Muy interesante el Post, en Argentina tenemos un sistema bastante parecido. Aquí por ejemplo se habla del "Dueño o guardián de la cosa", cambian algunos términos pero también se aplica la responsabilidad "Aquiliana".
    Cordiales saludos.

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  2. Hola Andrea Fadelli: Si la memoria no me falla creo que el Derecho Civil Argentino también tiene su origen en el Derecho Romano de antaño, padre y madre del Derecho Privado europeo. Un saludo.

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