20 de agosto de 2008

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Los plazos de prescripción y la caducidad de los derechos – IV





Finalizamos este breve estudio dedicado a la prescripción y a la caducidad, con este último artículo sobre esta materia. En éste veremos los plazos de prescripción y una breve reseña al concepto de caducidad.

a) Plazos de prescripción

Hay que reconocer que este apartado es el más llamativo a la hora de tratar de analizar la prescripción. El casuismo ha sido históricamente enorme en esta materia. En base a esta afirmación vamos a referirnos únicamente a las disposiciones contenidas en el Código Civil sobre esta materia, que contienen unos plazos generales que será interesante conocer. La regulación legal se encuentra en el capítulo II y III del Título XVIII, abarcando los artículos 1940 a 1960 y 1961 a 1976. Estos plazos generales de prescripción son los siguientes:

  • Los derechos reales sobre bienes inmuebles prescriben a los 30 años, salvo la acción hipotecaria que lo hace a los 20 años.
  • Los derechos reales sobre bienes muebles prescriben a los 6 años. Art. 1963 del CC
  • Los derechos de crédito personales prescriben a los 15 años, salvo que la ley disponga otra cosa. Art. 1962 del CC.
  • El derecho a cobrar prestaciones periódicas pagaderas en plazos inferiores a un año prescriben a los 5 años, en los casos del art. 1966 del CC.
  • El derecho a cobrar los servicios profesionales y algunos otros derechos, a los 3 años. Art. 1967 del CC.
  • El plazo de interposición de las demandas interdictales prescribe al año como el derecho a reclamar la indemnización que nace de la responsabilidad extracontractual. Art. 1968 del CC.

Si queréis consultar el articulado del Código Civil referente a esta cuestión podéis hacerlo aquí:

CONSULTAR NORMATIVA SOBRE PRESCRIPCIÓN EN EL CÓDIGO CIVIL

b) La caducidad de los derechos

Recordar que mediante la caducidad el ejercicio de los derechos deja de tener viabilidad, como consecuencia de su inactividad. De tal forma, que el ejercicio de estos derechos deben realizarse dentro de un plazo determinado y concreto, so pena de su irrecuperabilidad. Es, por tanto, la extinción de un derecho por su falta de ejercicio en un plazo determinado, que no es susceptible de ser interrumpido. La caducidad juega un papel muy relevante tanto en el Derecho Procesal como en el Derecho Civil y, desde luego, en muchas otras disciplinas jurídicas. El régimen jurídico se halla repartido de forma casuística por diversas leyes y ahora sería conveniente, para finalizar, esbozar brevemente las diferencias con la prescripción:

Los plazos de caducidad no son susceptibles de interrupción ni suspensión alguna, operando en estrictos términos temporales.

Los plazos de caducidad suelen ser breves y en algunos casos los plazos de prescripción también suelen afectan a períodos cortos de tiempo.

La caducidad puede ser declarada judicialmente de oficio, sin que haya sido alegada por el beneficiado por ella. Esta apreciabilidad de oficio denota que el fundamento de la caducidad se encuentra en un interés público de que ciertos derechos se ejerciten, dentro del plazo temporal predeterminado.